El termómetro del crecimiento frente al miedo: qué es, qué nos dice hoy y por qué ya no funciona como antes con los tipos de interés.
Indicador macro de la semana · Datos al cierre del 2 de noviembre de 2026
Se divide el precio del cobre entre el del oro. Para que el número sea manejable se multiplica por 1.000.
Hoy, una onza de oro (3.970 $) compra unas 607 libras de cobre (unos 275 kg, a 6,54 $ la libra).
Lo interesante es hacia dónde se mueve: si el cobre gana terreno al oro, el mercado apuesta por el crecimiento; si lo pierde, busca refugio.
ratio cobre/oro × 1000
en el último año
Está en cables, motores, coches, casas, redes eléctricas y centros de datos. Cuando la industria y la construcción tiran, se necesita más cobre y su precio sube. Por eso se le llama «el doctor cobre».
Sube cuando la gente busca seguridad, cuando bajan los tipos de interés reales o cuando los bancos centrales compran. No depende de que la economía vaya bien.
Al dividir uno entre otro vemos qué pesa más en el mercado: la confianza en el crecimiento o la búsqueda de refugio.
El mercado espera más actividad: industria, construcción, inversión. Suele acompañar a una bolsa al alza y a tipos de interés que suben.
El mercado busca refugio o teme un frenazo. Pasó con fuerza en 2008 y en 2020, y se ha repetido en los últimos años.
Ninguna de las dos fuerzas domina. El ratio no aporta una lectura especial.
Regla práctica: importan los movimientos claros (más de un 7 % en un mes) o sostenidos. Los pequeños son ruido. Además, conviene mirar quién lo ha movido: hoy, el 80 % de los cambios del ratio vienen del cobre.
En 2005–2009 la media rondaba 3,9. En los últimos tres años, 1,6.
El oro se ha revalorizado mucho más que el cobre, sobre todo por las compras de los bancos centrales. Por eso no sirve comparar con hace veinte años.
Hoy, 1,65 está en el percentil 13 de toda la historia (bajo), pero por encima de su media de los últimos tres años (1,55). Esa segunda comparación es la que importa.
Durante años, el ratio y el tipo a 10 años de EE. UU. fueron de la mano: correlación de +0,88 entre 2005 y 2021. Muchos lo usaban para anticipar los tipos.
Desde 2022 se mueven en sentido contrario (−0,63). El oro sube por motivos propios, sobre todo por las compras de los bancos centrales, no por los tipos.
Hoy el ratio «diría» un tipo del 3,1 %; el real es del 4,94 %. La regla ya no vale: lo usamos para medir el pulso del crecimiento, no para adivinar los tipos.
1. Cuando el cobre gana terreno con fuerza, la bolsa ha ido mejor después. Tras subidas del ratio de más de un 7 % en un mes, el S&P 500 ha subido de media un 3,5 % en tres meses (76 % de las veces), frente al 1,8 % habitual.
2. Los niveles muy bajos frente a los últimos años han sido buenas oportunidades. Con el ratio muy deprimido, la bolsa subió un 7,9 % de media en seis meses.
3. Es un termómetro, no una orden. Acompaña al ciclo más que anticiparlo: se mueve casi a la vez que la bolsa y los tipos. Lo usamos como contexto.
Invertimos solo cuando los cuatro niveles apuntan en la misma dirección. El ratio ayuda en el primero:
• A medir si el mercado confía en el crecimiento o se refugia.
• A saber qué sectores tienen el viento a favor: con el cobre ganando terreno suelen ir mejor la industria, los materiales y los cíclicos; con el oro ganando, los defensivos.
• A contrastar lo que dice el precio con lo que hace el dinero institucional (nivel 3).
El ratio sube un 30,4 % en un año desde su mínimo histórico de febrero (1,10).
En el año, el cobre sube un 28,9 % y el oro baja un 1,2 %. En el último mes el ratio sube un 5,7 %, sobre todo porque el oro corrige (−4,6 %).
Lectura: menos búsqueda de refugio y más confianza en la actividad industrial. Encaja con nuestro régimen de mercado, neutral-alcista.
Un matiz del Radar: el precio del cobre sube, pero nuestra narrativa de mineras de cobre está en fase de distribución, con el dinero institucional saliendo. El metal y las acciones no cuentan lo mismo.
Está en 1,65; la media de diez años es 1,93. Superarla confirmaría que la recuperación del crecimiento va en serio.
Buena parte de la subida del último mes es corrección del oro. Si el oro vuelve a subir con fuerza, el ratio perdería impulso.
Que las mineras y los cíclicos confirmen con entrada de dinero institucional. Hoy, en las mineras de cobre, no lo hacen.
Y esta semana, un factor externo: las elecciones de mitad de mandato en EE. UU. pueden mover tanto el oro (refugio) como las expectativas de inversión industrial.
• El ratio compara crecimiento (cobre) con refugio (oro).
• Importan los movimientos claros o sostenidos, comparados con los últimos años.
• Ya no sirve para adivinar los tipos de interés: desde 2022 el oro va por libre.
• Hoy dice: el crecimiento recupera terreno, aunque las mineras no lo confirman todavía.
Fuentes: futuros de cobre (HG) y oro (GC), S&P 500 y tipos de la Reserva Federal (FRED), 2000–2026; datos al cierre del 2 de noviembre de 2026. Solo uso informativo y educativo; no constituye asesoramiento financiero ni recomendación de compra o venta. Rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros.
Actualizado el 03/11/2026.
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